Los lados de un triángulo, y sus relaciones, son algo evidente y palpable en un triángulo. Sin embargo, hay algo más, tan importante como los lados, y que también tiene sus propias relaciones: el ángulo.
Además, también conocemos las relaciones existentes entre los lados y los ángulos. Y es gracias a estas relaciones, y a que las conocemos, que podemos calcular alturas y distancias. Y no solo de forma teórica, sino de mucha aplicación en la vida real.
Quizá hoy, con la tecnología de que disponemos, parezca ridículo pararse a conocer y practicar estas formas de calcular alturas, distancias, volúmenes... Sin embargo, es a partir de estos conocimientos desde donde ha ido surgiendo la tecnología que hoy disfrutamos.
"Estamos situados en lo más alto de un edificio. Y, a cierta distancia, podemos ver otro edificio, también alto, pero no tanto como en el que nosotros estamos. Al entrar por la puerta, vimos un cartel en el que se informaba de la altura del edificio (150 metros). Ahora nos preguntamos si podríamos, sabiendo la altura del edificio en el que estamos, averiguar la altura de ese edificio que está a cierta distancia.
De pronto, alguien dice que sí, que sí puede. Que solo necesita mirar con mucha atención al edificio de enfrente, y que, antes de salir del edificio en el que estamos, nos dirá la altura del otro. Aunque, ya que no dispone de la herramientas adecuadas, nos dice, lo hará con un margen de error. Necesita calcular unos ángulos y no está cien por cien seguro de que sean los correctos. Así pues, sí: se le concede por mayoría el margen de error solicitado. Y será de cinco metros.
Al acabar la visita, y antes de abandonar el edificio que hemos visitado, nos comunica su veredicto: el edificio de enfrente mide: 75
metros. Y decidimos que vamos a ir a comprobarlo. ¿Lo habrá calculado bien?"
Hará ya cuatro meses desde que hicimos el viaje espacial. Era el día 3 de octubre, teníamos preparado el...Apolo 11 junior. Se trataba de una cabaña donde nos preparábamos cada día para emprender el viaje al Sol. Bueno, esos planes cambiaron cuando pensamos que nos íbamos a quemar. Así que pensamos en ir a Marte.
Mi pandilla se llama "Caza Planetas" y consta de tres participantes: Andrea, cualificada en adornos; Martín, cualificado en pilotar; Enma (yo), cualificada en seguridad, y, por último, el tío de Andrea que es ingeniero, viene de vez en cuando, por eso, no le metemos en la pandilla. Además, el vive en Madrid y nosotros en Cádiz.
El día 2 de octubre estaba todo preparado. Así que pensamos en ir el 3. Ese día teníamos todo listo, así que Martín empezó a despegar: 3, 2, 1...Cuando empezamos a volar Andrea se puso nervioso, por lo que hicimos una parada en la Luna.
Allí encontramos a Talina, una extraterrestre que vivía en Marte, y nos dijo que se había perdido y si la podíamos llevar a sus casa. Le contestamos que sí, así que incorporé una silla de seguridad con cinturón.
Pero al parar en la Luna se nos gastó el combustible, pero Andrea cogió pegamento brillante y agua, e hizo combustible casero y brillante.
Emprendimos el viaje ya a medida que avanzábamos un haz de luz de brillantina se quedaba en el cielo.
Al final de un largo viaje, con un poco de dificultad, llegamos a Marte. Talina estaba ansiosa por ver a su familia. Pusimos nuestra bandera de "Caza Planetas" y todos los extraterrestres la miraron con signo de admiración :o
Al ver que todo estaba bien, regresamos a casa y una constelación nueva apareció xdxd
* * * G * r * a * c * i * a * s * * * * * * * * * *
¡Esa experiencia, nunca la olvidaré!
Por Enma García-Ortega Ramos