Hace mucho tiempo los hijos de un agricultor vivían separados y enfadados.
El mayor tenía una esposa, y vivía alejado del campo, en el edificio central de la ciudad: Sr. Juan.
El mediano trabajaba en una imprenta y vivía en una casa arriba de la imprenta: Sr. Sebastían.
El pequeño vivía con su padre y ayudaba a su padre a trabajar: Sr. Marcos.
Marcos estaba unido a su padre hasta que se enteró de sus planes para unirlos. Entonces fue cuando Marcos se compró una finca y se mudó a ella.
El padre cada vez se dedicaba más a la agricultura. Un día vio que había haces de varas, entonces se le ocurrió una idea: les repartió un haz a cada uno y les dijo que si lo podían romper. Juan, Sebastián y Marcos contestaron que no después de haberlo intentado, entonces les dio un palo del haz a cada uno y les preguntó si lo podían romper, contestaron que sí.
Fue cuando el padre dijo:
- Como el haz, si permanecéis juntos seréis invencibles, pero si os separáis seréis muy débiles.
Los hijos desunidos del labrador.
Fábulas de Esopo
Por Enma García-Ortega Ramos
